La igualdad de oportunidades de acceso a la educación está claramente condicionada por el sistema de financiación que se establece, que suele diferir según el nivel educativo de que se trate. Así, en España la enseñanza obligatoria es gratuita tanto en centros públicos como en centros privados concertados que aceptan las normas fijadas en la LODE en 1985. Las enseñanzas medias, y la educación infantil, son gratuitas en centros públicos. Por último, la educación superior está fuertemente subvencionada en las universidades públicas. Y en todos los niveles no obligatorios se aplica un programa de becas, que no ha sido transferido a las Comunidades Autónomas (con la excepción del País Vasco)En nuestro país, es el Real Decreto 1721/2007 de 21 de Diciembre el que establece el régimen de las becas y ayudas al estudio personalizadas.
Los datos disponibles permiten comprobar cómo ha crecido el gasto en becas durante el proceso de expansión educativa. En el siguiente documento (concretamente en la Pág. 24) se explica la articulación y desarrollo del sistema general de becas y ayudas al estudio en España.
En dicho documento podemos encontrar tablas aclarativas de la evolución (período 2000/2006) sobre el número de becarios e importe de las becas concedidas por la Administración (Pág. 29).
Una forma de financiación, que en los últimos 40 años ha generado numerosas propuestas teóricas, son los cheques escolares. Se ha debatido su implantación en diversos países, sin embargo, la aplicación efectiva de estos modelos es poco frecuente, se limita a unos cuantos experimentos, locales y de pequeño alcance.
La primera propuesta contemporánea corresponde a Milton Friedman (1962), que según su teoría, el gobierno debería dar a los padres “cheques escolares” canjeables por una cantidad máxima de gasto por alumno, siempre que se utilizasen en un centro educativo autorizado.
Un caso cercano: El cheque valenciano para la educación infantil
El ayuntamiento de Valencia inicia en 1992 la aplicación de un cheque escolar para la enseñanza infantil. El programa distribuye un talonario a las familias seleccionadas que tengan un hijo entre uno y cinco años de edad. El talonario consta de diez cheques que los padres o tutores deben entregar mensualmente en el centro educativo privado en el que curse estudios su hijo.
En el caso de excesiva demanda, los talonarios se distribuyen siguiendo criterios de equidad que dan prioridad a las familias de menor nivel socioeconómico. Para ello se establece una escala de punto que prima una renta familiar per cápita reducida, así como la existencia de minusvalías, la situación de para o la pertenencia a una familia numerosa.
Afirmaciones como ésta: “El cheque escolar ofrece libertad a los padres para elegir el modelo educativo que desean para sus hijos” y algunas más, son las que podemos encontrar en el siguiente enlace.
En este vídeo podemos ver un ejemplo de propuesta de cheque escolar en el Ayuntamiento de Torremolinos.
La política de ayudas a estudiantes ha seguido una tendencia claramente expansiva en las últimas décadas, y deberá seguir siendo así si quiere cumplir su principal objetivo: reducir la “desigualdad de oportunidades de la población española ante la enseñanza”.





